Necturo
Descripción visual
Delante de ti se encuentra una larga escultura de un necturo, estirado cerca del suelo y cinco veces más grande que su tamaño real. Al tocarla, sentirás una superficie lisa y ligeramente resbaladiza, que evoca la piel húmeda, con sutiles variaciones que crean un patrón marmoleado a lo largo del cuerpo.
Al acercar la mano a la cabeza, encontrarás una de sus características más distintivas: unas branquias suaves y plumosas que se extienden a ambos lados. Estas se extienden hacia fuera como delicados penachos y, en los necturos vivos, se mecen suavemente en el agua mientras el animal respira.
A medida que sigues recorriendo el cuerpo, notarás cómo mantiene una posición baja y aerodinámica, ideal para deslizarse por el agua. El torso es redondeado y liso, y se va estrechando gradualmente a medida que avanzas hacia la cola.
En la parte posterior, la cola, ancha y aplanada como un remo, se curva hacia un lado. Esta forma ayuda al necturo a nadar, impulsándolo a través del agua con un movimiento constante de lado a lado.
Esta escultura capta a un animal que casi nunca vemos: silencioso, oculto bajo la superficie y perfectamente adaptado a la vida en el agua.
Descripción de audio
Tenga en cuenta: ¡Próximamente habrá audiodescripciones en francés y español!












